Desde una perspectiva de desarrollo y cercanía comunitaria, la Procuraduría Federal del Consumidor instaló módulos de atención en aeropuertos y centrales de autobuses durante el periodo vacacional de verano. La medida tuvo como eje orientar a personas viajeras sobre sus derechos y facilitar la atención de dudas o inconformidades. En temporadas de alta movilidad, la presencia de personal de Profeco ayuda a prevenir abusos y a resolver situaciones relacionadas con servicios de transporte, equipaje, horarios, cambios o información comercial.

La orientación temprana puede evitar que un problema escale durante el viaje. La estrategia acompañó una temporada en la que miles de familias se trasladan por descanso, visitas familiares o turismo. La protección al consumidor en espacios de movilidad refuerza la confianza en los servicios y mejora la experiencia de viaje. Los módulos también funcionan como puntos de información para consumidores que necesitan saber qué hacer ante cancelaciones, demoras o cobros no reconocidos.

Al recibir asesoría en el lugar, las personas cuentan con herramientas para actuar de manera informada. Con la presencia en terminales, Profeco consolidó un enfoque preventivo y cercano. La atención en sitio permite que el derecho de las personas consumidoras se vuelva visible justo donde más se necesita. El avance confirma que la coordinación institucional y la participación social pueden convertir una noticia positiva en oportunidades concretas para el territorio.